viernes, 18 de octubre de 2013

Estudiando El Libro de los Espíritus

¿Dios existe? Y, si existe, ¿dónde está? 



Para creer en Dios basta con echar una ojeada a las obras de la Creación. El Universo existe. Tiene, pues, una causa. Dudar de la existencia de Dios equivaldría a negar que todo efecto tiene una causa y afirmar que la nada ha podido crear algo.


por Wellington Bossi, revista Visión Espírita nº 4


El Libro de los Espíritus nos trae, en su primer capítulo, definiciones básicas de lo que es Dios, de cómo es posible creer en Él, y sobre dónde estarían las pruebas de su existencia. La pregunta número uno es: “¿Qué es Dios?”. La respuesta es de lo más sencilla y esclarecedora. “Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas”.

El estudio de la primera obra espírita de Allan Kardec nos ofrece aclaraciones que difícilmente encontraremos en otro lugar. Basado en las respuestas de los Espíritus, el libro nos trae definiciones que pueden parecer fruto de un raciocinio lógico o teórico, pero sin estas cuestiones básicas no iríamos muy lejos en nuestros estudios.



Dios es eterno: Si hubiera tenido principio, habría surgido de la nada, o bien hubiera sido creado por un ser anterior a Él. Así, poco a poco, nos remontamos hasta lo infinito y la eternidad. 
Es inmutable: Si Él se hallara sujeto a cambios, las leyes que rigen el Universo no poseerían ninguna estabilidad. 

Es inmaterial:
Vale decir, que su naturaleza difiere de todo lo que llamamos materia. De lo contrario no sería inmutable, debido a que se encontraría sujeto a las transformaciones de la materia.
Es único:
Si existieran varios dioses no existiría ni unidad de propósitos ni unidad de poder en la ordenación del Universo. 
Es todopoderoso:
Porque es único. Si no poseyera el soberano poder habría algo más poderoso que Él o tan poderoso como Él. No hubiera creado la totalidad de las cosas, y aquellas que Él no hubiera hecho serían obras de otro dios. 
Es soberanamente justo y bueno: La providencial sabiduría de las leyes divinas se pone de relieve así en las cosas más pequeñas como en las más grandes, y esa sabiduría no permite dudar ni de su justicia ni de su bondad.

A pesar de las definiciones sobre las características de la naturaleza de Dios, los Espíritus nos relatan que “La inferioridad de las facultades del no le permiten comprender la íntima naturaleza de Dios. En la infancia de la humanidad, el hombre lo confunde a menudo con la criatura, cuyas imperfecciones le atribuye. Pero, conforme el sentido moral se va desarrollando en él, su pensamiento penetra mejor en el fondo de las cosas y se forma acerca de Dios una idea más justa y más de acuerdo con la sana razón, si bien siempre incompleta.”
La pregunta número 9 dice: ¿En qué se conoce, en la causa primera, una inteligencia suprema, superior a todas las demás? 
Tenéis un proverbio que expresa: “Por la obra se conoce a su autor”. Y bien, mirad la obra y buscad al autor. El orgullo es el que engendra la incredulidad. El hombre orgulloso no quiere nada que esté por encima de él, de ahí que se llame “espíritu fuerte.” ¡Pobre ser a quien puede abatir un soplo de Dios!”.
El poder de una inteligencia se juzga por sus obras. Puesto que ningún ser humano puede crear lo que la Naturaleza produce, la causa primera es, por tanto, una inteligencia superior a la humanidad. 
Sean cuales fueren los prodigios efectuados por la inteligencia del hombre, tiene ella también una causa, y cuanto más grande sea lo que realiza, tanto más grande será la 
causa primera. Esta es aquella Inteligencia que constituye la causa primera de todas las cosas, no importa el nombre con el cual la designemos.
La armonía que rige las fuerzas del Universo muestra combinaciones y miras determinadas y, por lo mismo, revela un poder inteligente. Atribuir la formación al azar sería una falta de sentido, por cuanto la casualidad es ciega y no puede producir los efectos de la inteligencia. Un azar inteligente dejaría de ser tal.
La inteligencia de Dios se pone de manifiesto en sus obras, así como el pintor en su tela. Pero las obras de Dios no son Dios mismo, de la manera que el cuadro no es el artista que lo concibió y ejecutó.
No sabemos todo lo que Dios es, pero sabemos todo lo que no puede dejar de ser, y aquel sistema se halla en contradicción con sus atributos más esencia les, porque confunde al Creador con la criatura, del mismo modo que si se pretendiera que una máquina ingeniosa fuese parte integrante del mecánico que la ha diseñado. 


miércoles, 16 de octubre de 2013



La educación espírita en las primeras fases de la vida
por Wellington Bossi, revista Visión Espírita nº 3


El mayor objetivo de educar es orientar en la búsqueda del conocimiento. Educar con responsabilidad es enseñar al aprendiz a tener percepción de la realidad, con una visión crítica de mundo. Educar con sabiduría es educar con el ejemplo. ¿Hay mejor modelo de dignidad, caridad y amor al prójimo que Jesús? ¡Seguramente no!

Sus enseñanzas nos traen el mayor ejemplo a ser seguido como modelo para toda eternidad. ¡Es la mayor herencia que podemos recibir!

Los primeros educadores son los padres, responsables de la misión de dar las primeras enseñanzas a nuestras pequeñas criaturas. Son ellos los titulares de los primeros contactos afectivos. El niño tiene una nueva oportunidad de perfeccionamiento del alma a través de la reencarnación, y los padres a través de la educación de sus hijos.
La familia es la institución elegida por Dios para la gran tarea de dar las primeras enseñanzas de la nueva existencia y para el fortalecimiento de los valores éticos y morales de la nueva juventud.
¿Y cuando empezar a plantar la semilla del amor divino? ¿Hay una época cierta?
Sabemos que el vínculo afectivo entre la madre y el hijo empieza mucho antes del nacimiento. La embarazada, buscando acercar cada vez más el vínculo afectivo, puede y debe hablar con el hijo acariciarle a través de su pensamiento y contacto, y mostrarle amor. ¡Aunque no conozcas al bebé, ámalo! Intenta mantener la tranquilidad, no hagas uso de ninguna sustancia perjudicial para tu hijo ni para ti. Ámale para que este vínculo sea lo más sano posible. 



Sugerimos la práctica de “El Evangelio en el hogar”. Se trata sencillamente de hacer la lectura en voz alta del Evangelio redentor y orar de corazón, todas las semanas, para mantener el equilibrio dentro del hogar. 
“Cuando el Evangelio penetra en el hogar, el corazón se abre más fácilmente al divino maestro”.  Emmanuel.
¿Te preguntas si hay un mejor momento para enseñar las sublimes enseñanzas del Maestro Jesús? ¡Sí: hoy! No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy decía un viejo sabio. 
Y, ¿por qué no mamá, empezar a transmitir a tu hijo, no solamente tu amor, sino también el Amor mayor? No hay amor mayor que el que Jesús nos enseñó. ¡Qué bello sería aprender de los propios padres el amor puro y sublime que Jesús predica!
En CEADS, en la evangelización infantil, los monitores espiritistas consideramos que la educación del Espíritu es complementaria a la educación reglada que los niños y jóvenes reciben en sus escuelas e institutos, ya que allí su instrucción es sesgada por una perspectiva dual. Nosotros debemos potenciar su ser desde la visión unicista, para que puedan percibir el mundo desde una realidad más amplia. No pretendemos que sean espiritistas. Esto cabe a su libre elección y con el tiempo. Nosotros sólo pretendemos educar bajo la conciencia ampliada que nos permite vernos como hermanos, conviviendo en un universo donde somos co-creadores. 
Nuestros actos y pensamientos inciden en la vida y necesitamos la visión del alma para que esa influencia surja desde el respeto, la vivencia solidaria y el diálogo. La pedagogía espiritista ofrece esta visión sin crear adeptos. Educar educándonos. Ésta es la propuesta educativa”. Teresa Vázquez.
¡El día para empezar a evangelizar y autoeducarnos, es sin duda HOY!








domingo, 24 de marzo de 2013

DR. JOSEPH CLÉBER

 Biografía
por Wellington Bossi

DR. JOSEPH CLÉBER
 Joseph Cléber nació en la ciudad de Offenbach, Alemania, el 15 de agosto de 1904. Hijo de judíos, encontró dificultades para concluir los primeros años de estudios, debido a los enormes prejuicios y a la falta de respeto con el que era tratado, a pesar de haber nacido en territorio alemán.
Después de mucho trabajo y mucha perseverancia, se dedicó muchísimo a los estudios, mudándose posteriormente para la capital del país. En el Instituto de Física de Alemania, concluye los estudios en física.Enseguida viaja para Austria, donde se especializa en la Universidad de Viena. Todavía en la capital austríaca, aprovecha el tiempo libre para estudiar medicina, estudios que le rindieron inmenso provecho, pues sabía, aunque inconcientemente, que en el futuro le serian necesarios, ya que más tarde su país enfrentará grandes conflictos militares. Más allá de ello, podría beneficiar a mucha gente con sus conocimientos de salud y enfermedad.
Después de un largo tiempo en Viena, se enamora de la joven judía Herta Misloy, nacida en Salzburgo, Austria. Una vez casados, fueron vivir a Berlín, Alemania, donde pasó a dedicarse a la medicina, y a dar clases de física en comunidades judías, principalmente las más pobres, atendiendo gratuitamente como mé-dico. En 1935 tuvo su primer hijo, al que llamó Rudolph, y otro en 1936, con el nombre de Kleine.
Después de la normalización de la salud de su mujer, afectada tras el segundo parto, Joseph Cléber desarrolló un largo contacto con el físico italiano Enrico Fermi (1901-1954), lo que le ayudó a profundizar en la investigación atómica. Posteriormente, gracias a los estudios que realizó en Viena, publicó sus investigaciones en varias revistas especializadas, bajo la orientación de Albert Einstein (1879-1955) y otros grandes científicos de la época. Joseph Gléber fue invitado a ingresar en el departamento de física del gobierno alemán. Sus conocimientos se ganaron la admiración de diversos colegas y estudiosos del bando nazi.
Tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial, en 1939, fueron confinados en campos de estudio y laboratorios dedicados a desarrollar nuevas tecnologías para la mejora de los combustibles utilizados por los alemanes. El Dr. J. Cléber no sabía que esos combustibles alimentarían a las destructivas bombas voladoras, desarrolladas por otro físico, causando el derrame de gran cantidad de sangre en Inglaterra y causando sufrimiento a una multitud de inocentes.
Los nazis eran muy desconfiados, así que subdividían sus trabajos en equipos dependientes, para evitar espionaje, cosa natural en tiempos de guerra. Por ese motivo, las investigaciones eran realizadas en etapas, de modo que solamente algunos comandantes de la inteligencia de Hitler pudieron tener acceso a las diferentes partes y montar el rompecabezas, conforme relata Joseph Cléber.
Después de la ofensiva en Inglaterra, loscientíficos fueron trasladados, por razones de seguridad, pues algunos de ellos estaban aislados, sin mucho contacto con el comando supremo nazi. Fueron todos orientados a desarrollar estudios y experimentos para la creación de la bomba atómica, pues en esta época ya se sabía mucho sobre el asunto. El gobierno de Hitler designó a personas de su confianza algunos científicos como Joseph Cléber, entre otros para realizar las pruebas necesarias, con el objetivo de derrotar definitivamente a sus enemigos.
Joseph Cléber relata que se dio cuenta a tiempo de lo que sucedía, y de las consecuencias del desarrollo de ese proyecto. Decidió entonces que no terminaría la parte que le correspondería, atrasando al máximo su conclusión. Aunque los demás científicos ya había terminado lo que les tocaba, no sirvió de nada, pues necesitarían su parte, y él nunca la terminaba.

“Así que el día 13 de abril de 1942, me llevaron con mi mujer y mis dos hijos para dentro de un horno rematorio, y fuimos todos quemados vivos. Hasta ahora me alegro mucho de haber tomado esa decisión. He podido constatar que fue gracias a esa decisión que el poder del III Reich no logró sus objetivos en muchas de sus iniciativas. Con seguridad los inmortales que dirigen nuestro mundo confiaron en mí, y en mi virtud y confianza en cuanto a los valores eternos. Estoy seguro de que aquello que hice fue indicado por nuestros amigos de las alturas, y por eso me invitaron a promover el estudio y el trabajo para ayudar en las tareas que ayudo.”

Fuente: Medicina da Alma. Por el Espíritu Joseph
Gléber. Psicografado por el médium RobsonPinheiro. Ed. Casa dos Espíritos
PUBLICADO POR: REVISTA VISIÓN ESPÍRITA DE BARCELONA;

Nueva Publicación



“Agradecer” es un libro de no ficción con 28 imágenes a todo color que se ha creado pensando en niños de edades comprendidas entre los 3 y 10 años.El objetivo de este libro es despertar la gratitud en los niños, invitándoles a encontrar cada día, algo que agradecer entre las cosas que les rodean en su vida cotidiana.Proponemos su lectura al acostarse, como un pequeño ritual antes de dormir, cerrando las actividades del día.Los niños no alfabetizados con el auxilio de algún ser querido, añadirán la palabra "Gracias" al significado de cada una de las imágenes. Con el tiempo, a pesar de no disponer de capacidad lectora, podrán "leer" el libro de forma independiente.Para niños que ya leen de forma autónoma, proponemos que además de agradecer con la imagen que encontrarán en cada página, piensen en otros motivos por los cuales agradecer, con la ayuda de algunas frases que aparecen como sugerencia. El objetivo es añadir tantos motivos que agradecer como uno sea capaz de imaginar.-El libro abre la puerta a una reflexión más amplíaA pesar de la simplicidad de los textos, cada frase abre la puerta a una reflexión más amplía, que podrá ser realizada en compañía de algún familiar. Abordando progresivamente los distintos temas, profundizando en los motivos por los cuales ser gratos a cosas tan distintas como el sol, la familia o la naturaleza.El objetivo final es enriquecer la mirada, ampliando la percepción y el punto de vista de los niños hacia todo lo que le envuelve, para que comprendan cuantas cosas colaboran en nuestra vida y que todo tiene un lado precioso que merece ser reconocido y valorado.-La psicología positiva y los beneficios de la gratitudMúltiples estudios han demostrado la correlación entre la gratitud y el aumento del bienestar. Aunque en el pasado, la gratitud ha sido descuidada por la psicología, en los últimos años se ha avanzado mucho respecto al estudio de la gratitud y sus efectos positivos y comienza haber abundante material sobre la psicología positiva.Una gran cantidad de trabajos recientes han sugerido que las personas que son más agradecidas tienen un mayor nivel de bienestar y son más felices, se sienten más satisfechas con sus vidas. La gente agradecida duerme mejor, y esto parece ser debido a que tienen menos pensamientos negativos justo antes de irse a dormir.Teniendo en cuenta los beneficios de la gratitud en la personas, creemos que cuando antes podamos introducir este beneficioso hábito entre los más pequeños, estaremos asegurándoles un futuro más feliz y menos estresante.





Fuente:http://www.amazon.es/Agradecer-Aprendiendo-agradecer-Gratitud-ninos/dp/8494117602/ref=sr_1_3?ie=UTF8&qid=1364118467&sr=8-3